Shaggy, el ambiente acogedor
En inglés, "shag" denota una alfombra con mechas largas. Por extensión, "peludo" describe algo tupido y peludo. Muy de moda en los años 60 y 70, la alfombra Shaggy reintegra nuestros interiores para mayor comodidad. Desaparecida a finales de los 70 en favor de una alfombra de pelo corto que presentaba una mejor higiene, la alfombra Shaggy recupera el pelo de la bestia con la tendencia capullo. Este tipo de alfombra de hilos de pelo ultralargo con textura rizada aporta una sensación de calidez a la habitación. Pero su éxito sin duda se debe a su comodidad. Su grosor y suavidad proporcionan una sensación de suavidad que agradecerán los pies descalzos. En cuanto al color, el Shaggy está disponible en muchos tonos con los tonos neutros y suaves favoritos como el beige, crema o gris y en tonos tierra como el chocolate. También encontraremos colores más atrevidos como el rojo ladrillo o el verde hierba que sin duda despertarán tu interior. ¿Causa alergias? La alfombra tiene la cualidad de retener el polvo hasta que se pasa la aspiradora, a diferencia de los pisos lisos que lo dejan volar. Sin embargo, el mantenimiento de la alfombra Shaggy requiere pasar la aspiradora regularmente con un cepillo para una mayor higiene.