Un cobertizo de jardín puede variar desde un cobertizo hasta una pequeña casa real.
Trastero, taller o incluso dormitorio de invitados de verano, el cobertizo del jardín puede tener muchas funciones. Pero un buen refugio requiere seguir algunas reglas. Pequeña guía práctica.¿Qué tamaño para qué uso?
Un cobertizo de jardín puede convertirse en un cobertizo hasta una pequeña casa real. Un refugio con un área de menos de 6 m² es ideal para guardar bicicletas, equipos de jardinería y herramientas. Entre 6 y 14 m², existe el espacio necesario para instalar además de estanterías y un banco de trabajo, por ejemplo. ¡Perfecto para un taller! Más allá de los 14 m², el refugio se puede transformar en una sala de estar: dormitorio, sala de estar o incluso cocina al aire libre. No obstante, si decides convertirlo en un lugar para vivir, planifica una altura mínima de 2,20 m para que sea práctico y cómodo de usar.
La elección del material para su caseta de jardín
Hay tres materiales principales para una caseta de jardín: madera, PVC y metal (acero o aluminio). La madera es la más estética y se presta a todos los usos. Además, es un buen aislante. Sin embargo, requiere un mantenimiento regular y tarda más en ensamblarse. También es el material más caro. Las maderas marinas tienen una muy buena longevidad. El PVC es fácil de instalar pero también de mantener. Por otro lado, es mucho menos estético y puede deformarse y decolorarse con el tiempo. Se utiliza principalmente para cobertizos de jardín destinados a almacenamiento y limpieza. El metal galvanizado es ligero, resistente y requiere poco mantenimiento. También es económico. Solo si tiene doble pared, ofrece un buen aislamiento térmico. Sin embargo, no es adecuado para el mar y en lugares con mucho viento. El aluminio es liviano y no requiere mantenimiento. No se oxida. Al igual que el metal galvanizado, debe tener doble pared para un buen aislamiento térmico.La construcción de la caseta del jardín.

¿Cuánto cuesta una caseta de jardín?
