Si sueñas con una habitación que te transporte al Imperio del Sol Naciente, no en el corazón del bullicio urbano sino en las alturas del archipiélago, en plena naturaleza, aquí tienes 5 claves para confeccionar una decoración real. Japonés. Abran paso a la poesía, el bienestar y la naturalidad …
Patrones de flores y plantas.

© Objetivo### En Japón, en el Monte Fuji, los cerezos florecen en primavera. En el dormitorio, incluso florecen en otoño, en la ropa de cama y en los lienzos de las paredes, para aportarnos suavidad y comodidad. No, no nos cansamos de invocar el espíritu natural con motivos florales y vegetales para transformar el dormitorio en un verdadero remanso de paz.
Muebles de bambú

© Objetivo### Al igual que los interiores japoneses, a su vez adoptamos muebles de bambú, desde la cama con dosel hasta las mesitas de noche, ¡incluyendo taburetes, linternas y armarios! Con ropa de cama y velas de cama ligeras en tonos suaves y neutros como el blanco, crema o taupe, la armonía se adueña del lugar. Es difícil negarlo, hay un sabor a viaje en el aire …
Una nota natural

© Volar### ¡No subestimes el poder bucólico! Aquí, todo lo que se necesita es una sola rama de cerezo para traer mágicamente serenidad a la habitación … ¡No en vano, este árbol es el símbolo de Japón! Tenga en cuenta que las flores de orquídeas o un árbol bonsai también tendrán un efecto en la decoración. La delicadeza, el refinamiento y la sutileza son claves.
Iluminación suave

© Objetivo### Crear un ambiente zen y relajante también requiere una iluminación suave. Las luces de papel de arroz de Japón son, por lo tanto, bienvenidas, pero se permiten otros modelos, siempre que la iluminación esté atenuada. Este es el caso de esta sala, suavemente iluminada por una suspensión de cuerda de cáñamo ligera y versátil.