La ergonomía como principal criterio de elección
Pasar tiempo frente a su escritorio requiere un buen asiento. La elección de una silla de oficina de buena calidad evita el dolor lumbar, pero también las molestias en piernas y brazos. La productividad depende de ello. Para una comodidad absoluta, es mejor optar por una silla de oficina ajustable a su gusto. Una cosa es cierta: la elección de una silla de oficina no debe depender únicamente de la estética.Tiempo de uso de una silla de oficina: un criterio fundamental de elección
La silla de oficina debe elegirse primero en función del tiempo que pase frente a su computadora o tablero de dibujo. Si la actividad de ofimática es solo ocasional o no supera las dos o tres horas diarias, una silla de oficina estándar es más que suficiente. Sobre ruedas, se puede regular en altura y puede o no estar equipado con reposabrazos fijos. La densidad del asiento debe ser de al menos 30 kg / M³. Por debajo de esto, existen riesgos de una mala irrigación en las rodillas así como en los glúteos y consecuentemente manifiestan molestias en las piernas. Cuando la actividad diaria de la oficina es superior a las tres horas, es necesario elegir una silla de oficina adaptada a su morfología. Una silla de oficina ergonómica consta de un asiento regulable en profundidad que permite adaptar el equipo a la longitud de la pierna del usuario. En cuanto a su respaldo, también regulable, también es reclinable. Apoya bien las vértebras, lo que limita el riesgo de dolor lumbar.

¿Qué mecanismo elegir para el trabajo diario de oficina?
Para pasar largas horas en tu escritorio sin fatiga, lo ideal es permitirte una silla de oficina capaz de seguir constantemente los movimientos del cuerpo del usuario. La comodidad pero también la longevidad de la silla de oficina dependen de este mecanismo. Esto permite que el asiento y el respaldo se muevan asimétricamente, asegurando un contacto permanente entre el cuerpo y la silla. De hecho, es ilusorio pensar que uno puede instalarse cómodamente en una silla de oficina absolutamente rígida. Aunque es menos costoso, este último no puede proporcionar la misma comodidad que una silla de oficina ergonómica con un mecanismo de inclinación.
Una silla de oficina con reposabrazos.
Los reposabrazos, también llamados reposabrazos, son muy útiles para aliviar la parte superior del cuerpo, especialmente las vértebras cervicales y los hombros. Después de pasar cinco o seis horas frente a una computadora, el dolor puede volverse incapacitante si uno no puede colocar los antebrazos en los apoyabrazos. Es mejor elegir una silla de oficina equipada con reposabrazos acolchados para mayor comodidad.
Equipo adaptado a construcciones fuertes
Las personas con cierto sobrepeso tienen todo el interés en elegir una silla de oficina adaptada a su tamaño corporal para estar bien instalada. Así podrán dedicarse a su actividad de ofimática durante largas horas sin dolor ni fatiga. Pueden equiparse con una silla de oficina ergonómica con respaldo alto que garantiza un contacto permanente y un mecanismo síncrono autorregulable. El asiento y el respaldo de la silla de oficina se inclinan en función del peso del usuario. Por supuesto, esta función automática se puede desactivar. Este tipo de silla de oficina es especialmente adecuada para actividades de oficina intensivas.