Más estéticos y más fáciles de instalar que los estantes clásicos, los estantes con fijaciones invisibles son ideales para un interior moderno y refinado. Disponible en una amplia gama de materiales y colores, un estante de fijación invisible resaltará la pared y será muy fácil de colocar en la pared.
El sistema de fijación invisible
Se vende como un kit completo, es un estante especial, relativamente grueso, perforado con dos o más agujeros y que lo cruzan parcialmente en ancho pero permanecen invisibles desde el frente. Este tipo de balda se suministra con un sistema de suspensión de pared denominado "platino". Está hecho de metal para mayor resistencia y tiene varillas largas que sujetarán el estante desde el interior. Este sistema puede soportar más o menos peso dependiendo de la calidad de los materiales.
La elección de la ubicación y los puntos de referencia.
Para elegir el diseño del estante de fijación invisible, solicite la ayuda de una segunda persona que lo oriente. Sostenga el estante contra la pared, experimente con diferentes alturas y verifique que no haya cables eléctricos o tuberías en la ubicación elegida. Dibuje pequeñas marcas a lápiz y compruebe el ajuste de los orificios de montaje de la placa en estos trazos. Coloque un nivel de burbuja sobre él antes de fijarlo para asegurarse de que está a plomo con el estante.
Arreglando el estante invisible
Equípate con un taladro y una broca adaptados a la composición de la pared, así como tacos y tornillos, que en ocasiones se suministran con la balda. Taladre y luego coloque tacos en los orificios de la pared en la ubicación de las marcas y luego atornille la placa. Coloque el estante frente a las varillas horizontales e insértelo deslizándolo hasta el soporte. En algunos modelos, será necesario apretar los tornillos de seguridad colocados debajo del estante.