Los adoquines confieren a sus revestimientos un esteticismo innegable. Pero frente a la multitud de opciones, difícil de navegar.
Piedras naturales
La autenticidad de las piedras naturales es insuperable. Adornar senderos o terrazas de jardín con estos adoquines ofrece encanto sin sacrificar la resistencia y el agarre. Hay varios tipos de piedras disponibles: el granito es el más clásico. Es muy sólido y viene en una amplia gama de colores. El gres, menos antideslizante, también es muy resistente al desgaste y a los cambios de temperatura. Esta piedra a veces puede ser porosa, preste atención a la calidad del producto. Los adoquines de basalto, también muy macizos, son de color más oscuro. El pórfido es extremadamente resistente y puede presentarse en tonos rojos o verdes moteados. La piedra azul, resistente y no porosa, es resistente al agua. Existen otros adoquines de piedra natural (adoquín de Borgoña, piedra reconstituida, cuarcita, etc.) cuyo uso es más o menos adecuado para exteriores o interiores.
Adoquines de hormigón: la alternativa
Los adoquines de hormigón parecen ser una solución más económica y más fácil de colocar que las piedras naturales. De hecho, este tipo de adoquín se puede cortar más fácilmente, lo que lo hace más estable y evita el crecimiento intempestivo de malas hierbas entre las losas. De calidad variable, sin embargo, es menos resistente al desgaste y no se recomienda su uso frecuente (vehículos que pasan). Se encuentra disponible una amplia gama de colores para adoquines entrelazados, moldeados o clásicos. Los adoquines de cuerpo entero también se pueden envejecer y, por lo tanto, proporcionan un aspecto muy similar al de la piedra. Sin embargo, se desvanecen con el tiempo. Los adoquines de doble capa son más resistentes al desgaste porque están formados por un hormigón fraguado y un hormigón de revestimiento que puede aprovechar la resistencia de las piedras naturales.
Adoquines decorativos
¿Por qué limitarse a los adoquines tradicionales? Los adoquines de vidrio, madera, luz, césped, resina o terracota pueden darle a su jardín un aspecto muy personal. Más o menos resistentes y adherentes, se adaptan a usos específicos y suelen ser soluciones caras pero de gran calidad. La imitación de adoquines, en hormigón impreso o estarcido, por ejemplo, conserva el aspecto de losas clásicas, pero es más fácil de mantener, permite una amplia elección de colores y es suficientemente adherente para cubiertas de piscinas.