Un invierno en toda serenidad
Tener una chimenea es una gran ventaja. Este último aporta carácter y calidez a tu hogar, de forma económica y ecológica. Aunque tener una chimenea es beneficioso, requiere un mantenimiento diario de forma puntual. Una chimenea en buen estado no solo será segura, sino más ecológica y eficiente. Mantenimiento de piedras, vidrio, chimenea o barrido, ¿quieres saber cómo mantener tu chimenea? Estos son nuestros consejos.
Mantenimiento profesional de una chimenea.
Si tiene una chimenea y la usa, debe hacer que la revise un profesional. El mantenimiento de una chimenea se realiza en verano. Dependiendo de la región, un decreto de la prefectura puede requerir que tenga dos barridos por año. Un profesional llega a su casa e inspecciona los conductos. Se realiza un barrido para evacuar los residuos de hollín y alquitrán. El mantenimiento de una chimenea es, por ley, obligatorio. De hecho, una chimenea mal mantenida puede ser la causa de una intoxicación por monóxido de carbono. Hoy en día, algunas compañías de seguros incluso requieren el mantenimiento de la chimenea dos veces al año. Elija cuidadosamente a su profesional para el mantenimiento de su chimenea. Este último debe estar homologado y garantizar sus servicios. Después de cada barrido, debe entregarle un documento para que se lo proporcione al seguro o al propietario si es inquilino.
Limpiar una chimenea
El mantenimiento de una chimenea también implica su limpieza regular, incluso a diario en invierno. En primer lugar, es fundamental eliminar todas las cenizas. Para limpiar la piedra, use un cepillo y una aspiradora. Si eso no es suficiente, puede recurrir a productos de limpieza naturales como bicarbonato de sodio, vinagre blanco, cristales de sodio o jabón negro. El vidrio de su chimenea debe limpiarse todos los días, en invierno, con papel de periódico húmedo. La ventana siempre está lavada en frío. Si el vidrio está muy sucio, puede utilizar una cuchilla diseñada para limpiar las placas. El uso de productos de limpieza requiere vigilancia. De hecho, los productos suelen ser corrosivos y tóxicos. Asegúrese de enjuagar bien su ventana después de limpiarla y siempre use guantes. Los productos de mantenimiento pueden alterar la estanqueidad de las juntas de las puertas. Tenga en cuenta que estas juntas deben limpiarse, revisarse e incluso cambiarse con frecuencia. La rejilla de ventilación debe aspirarse y limpiarse con regularidad para permitir una buena distribución del calor y minimizar la proyección de polvo de hollín en la casa.
Protege una chimenea
Tenga en cuenta que puede proteger las piedras o ladrillos que componen su chimenea aplicando una cera incolora. Prefiera siempre los productos destinados a chimeneas, estos están diseñados para resistir el calor y son perfectamente seguros. Para eliminar el exceso de hollín o alquitrán presente en su chimenea y sus conductos, pero también para limpiar su ventana, puede utilizar el barrido catalítico. El producto se comercializa en forma de polvo y, como su nombre indica, crea una acción catalítica limpiadora.